17 de marzo de 2008

PS FRANCES GANA ELECCIONES MUNICIPALES

La derecha francesa sufre un revés en la segunda vuelta de las elecciones municipales

  • El Partido Socialista se convierte en el contrapoder al presidente Sarkozy
  • La baja participación y el triunfo generoso del PS marcan el castigo al presidente
  • La izquierda le quita Toulouse y Estrasburgo a la UMP, pero no Marsella

RUBÉN AMÓN

PARÍS.- Se lean como se lean, los comicios municipales y cantonales se le han atragantado al presidente francés, Nicolas Sarkozy. Los socialistas superan a la Unión por un Movimiento Popular (UMP) en términos absolutos —49% de los votos contra 47%—, se adjudican de manera aplastante las principales ciudades y también superan con rotundidad al centro derecha en las localidades medianas y pequeñas.

Se desprende, por tanto, que los electores han castigado al jefe del Estado. Y que lo han hecho de dos maneras: pasivamente —35% de abstención— y activamente, probado que el segundo turno de los comicios sitúa al Partido Socialista (PS) como un contrapoder local a la política nacional.

La UMP se consuela con la victoria de Marsella. Un botín demasiado pobre si se tienen en cuenta la pérdida de Toulouse, el fracaso de Estrasburgo y la consolidación socialista en París, Lyon, Montpellier, Amiens y Lille.

El veredicto de las urnas ha sido implacable con el centrista François Bayrou, del Movimiento Democrático (MoDem), víctima de su arbitrariedad y de sus pactos de geometría variable. Se ha quedado sin la alcaldía de Pau, en beneficio del PS y de una 'vague rose' que celebraba este domingo su primer secretario, François Hollande.

"La izquierda ha demostrado que es la gran alternativa política. Vamos a gobernar localmente con responsabilidad. Y vamos a decirle al presidente de la República que los ciudadanos no estamos contentos con su gestión. Lo demuestran las urnas”, decía el dirigente socialista.

Estaban en juego 35.000 municipios franceses, aunque la verdadera batalla podía simbolizarse en los escenarios de Toulouse, Estrasburgo y Marsella. Tres fortines históricos del centro derecha que el PS pretendía amenazar gracias a las expectativas electorales de la primera ronda del pasado domingo.

El optimismo estaba justificado. Los socialistas arrebatan Toulouse a la UMP e interrumpen 37 años de alcaldía conservadora. También se anotan la victoria de Estrasburgo con un margen embarazoso para el partido gubernamental: Roland Ries (58%) ha aplastado a Fabienne Keller (42%).

El consuelo de Marsella —y de Burdeos hace una semana, para Alain Juppé— atenúa el desastre. Y espantan los miedos de Jean-Claude Gaudin, alcalde de la ciudad mediterránea desde 1995... y, ahora, hasta 2014.

Ministros suspensos

La mayoría de los ministros de Sarkozy —20 de 22— han resuelto a su favor la candidatura en las municipales. Competían en escenarios históricamente propicios al centro derecha, aunque la tendencia general se ha concedido vistosas excepciones. Por ejemplo, Xavier Darcos, titular de la cartera de Educación y víctima del rival socialista en la localidad de Periguéux.

El revés podría costarle el cargo. Y podría simbolizar el 'lifting' que Sarkozy va a realizar al Gobierno como respuesta al veredicto de los comicios municipales. No va a tratarse, en todo caso, de un reajuste aparatoso. Hacerlo sería una manera de celebrar la victoria socialista, aunque los cambios de 'Sarko' conciernen a su propio equipo. Empezando por el sacrificio de David Martinon, portavoz fallido.

Baja participación

Las municipales les interesaban mucho a los líderes socialistas y le preocupaban más a Sarkozy, aunque el pulso no ha llamado la atención de los electores. Sólo acudió a votar en torno al 66%. Un porcentaje bajísimo y negativamente histórico, peor que el registrado en la primera vuelta e inferior a cualquier convocatoria de ámbito local en el último medio siglo.

La pasividad y el abstencionismo han beneficiado a la izquierda. Dicho de otra manera: los electores que alzaron a Sarkozy han preferido quedarse en casa. Un castigo que sorprende al jefe del Estado en su décimo mes de mandato y del que se esperan sacudidas.

¿De París al Elíseo?

Mientras, el socialista Bertrand Delanoë se anotó una victoria aplastante en París. Se lo auguraba su resultado de la primera vuelta (41%) y lo cantaban todos los sondeos, aunque fue el domingo cuando el alcalde parisino, elegido en 2001, tuvo ocasión de pasar a limpio el resultado (57,7%).

Ha quedado en evidencia la fragilidad de la candidata de la UMP, Françoise Panaflieu. También parece obvio que el margen electoral de Delanoë permite a la estrella socialista posicionarse como hombre fuerte del partido. Especialmente ahora que el PS celebra su congreso nacional, busca sucesor al liderazgo de Hollande e indaga en soluciones alternativas a Ségolène Royal. ¿Y si Delanoë fuera el candidato a las presidenciales de 2012?

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/16/internacional/1205694966.html

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