22 de abril de 2008

PASTILLA Y CONSERVADURISMO, Eduardo Aquevedo

Al poner fuera de la ley la pastilla anticonceptiva, el TC puso en evidencia lo que ya se ha dicho muchísimas veces: que Chile no solo es extremadamente conservador en el plano político y socio-económico, a juzgar por el modelo de desarrollo administrado por la Concertación que concentra riquezas, que impone desigualdad social y precariza el trabajo, sino que -- como correlato decisivo de ello -- este país es también uno de los más conservadores de A. Latina en el plano valórico y cultural en general. Poner la pastilla del día después al alcance de los sectores medios y populares del país ha sido, en efecto, una de las batallas sanitarias y valóricas más difíciles libradas por el gobierno contra la derecha más conservadora del país, sostenida en especial por el catolicismo integrista. Ello contrasta abruptamente con la situación de la mayoría de los países de la región.

Esto es sin duda mirado con extrema simpatía por el Vaticano, quien desde hace varias décadas promueve y construye esa hegemonía conservadora en las clases dominantes locales, apoyando sin ambages a sus organizaciones de "vanguardia" en la formación ideológica de la élite dirigente del país, tales como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo y otros núcleos afines... En este aspecto particular se sabe que la Jerarquía de la Iglesia Católica chilena ha realizado una activa campaña contra la pastilla del día después, y se ha denunciado al Opus Dei de presionar a empresas farmacéuticas para impedir su fabricación y distribución. Numerosos estudios dan cuenta en fin de la creciente influencia del conservadurismo católico en las fuerzas políticas de centro-derecha
del país (incluídos segmentos de la DC), en el poder judicial, en la educación secundaria y universitaria, en los medios de comunicación, en el empresariado y en las fuerzas armadas obviamente... ¿debe extrañar entonces que el TC haya decidido lo que decidió?

El Tribunal Constitucional (TC) es una herencia de la dictadura de Pinochet, con una composición mayoritariamente católica integrista
, y es parte del amplio dispositivo ("enclaves autoritarios") construido para preservar tanto la institucionalidad impuesta en ese período como el modelo económico y los "valores" que le sirven de sustrato. Acotemos que uno de los componentes más influyentes del sector dominante del TC es el cuestionado Raúl Bertelsen, ex Rector de La Universidad de los Andes, la que se ha convertido en la institución estrella del Opus Dei en el sistema educacional chileno. Ello habla claro de la importancia de este personaje.

El Poder Judicial en su conjunto, cuyo rol en el episodio de la pastilla ha sido decisivo, sigue dominado por un núcleo fuertemente conservador y es parte tambien de ese dispositivo. Todo ello, en todo caso, expresa una relación de fuerzas a escala nacional que no se mide sólo por el número de jueces o componentes de dichas instituciones comprometidos con esa orientación, sino principalmente por el peso enorme de los ya conocidos "poderes fácticos" (empresariado, poder militar, grupos religiosos, medios de comunicación predominantes, etc.) sobre la organización formal del Estado, incluidos los Gobiernos de turno, y de sus orientaciones estratégicas.

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