1 de abril de 2008

Chile: análisis político de última semana

Una semana marcada por los temas de corrupción, energía nuclear, derechos humanos y agenda económica

El Mostrador.cl

La corrupción , suma y sigue

El tema de la probidad y la transparencia, o de la corrupción a secas, como gustan algunos de llamarlo, amenaza con ser un dolor de cabeza permanente para moros y cristianos.

El caso de Huechuraba ha incendiado la pradera en la derecha, deteriorando la imagen electoral de la UDI. A ese municipio se sumaron denuncias de irregularidades en los de Viña del Mar y Recoleta, y está en veremos Colina, cuyo alcalde, Mario Olavarría, se ha apresurado a declarar que se requiere una “cumbre municipal del gremialismo” para arreglar el problema. Y no se sabe cuántas más.

Hasta ahora RN ha librado de verse envuelta en la polémica, pero tal como están las cosas, resulta inevitable que sus alcaldías también se contaminen. Complicando de paso el diseño de la campaña municipal, donde la oposición esperaba agitar como tema relevante la corrupción en el oficialismo. Lo más notorio del caso es que la coyuntura envuelve a una parte importante del núcleo de apoyo administrativo del gremialismo a los municipios, y afecta directamente a Joaquín Lavín, cuyo yerno es primer actor de las acusaciones en Huechuraba.

La corrupción también golpeó fuerte durante la semana pasada al oficialismo. En el caso de Ferrocarriles del Estado, la fiscal que lleva adelante la investigación criminal decidió formalizar a Luis Ajenjo por los delitos de fraude al Fisco y malversación de caudales públicos. Y, en el nuevo caso referido al eventual pago de coimas en una licitación pública del Servicio de Registro Civil, la fiscalía allanó los domicilios profesional y privado del ex director, Guillermo Arenas, incautando computadores de su propiedad, al igual que de la empresa india Tata, y ha realizado diversas otras diligencias.

El fantasma nuclear

Recientes declaraciones de autoridades gubernamentales y dirigentes políticos, entre ellos el ministro de Energía, Marcelo Tokman, y el ex Presidente de la República Ricardo Lagos, han puesto el tema nuclear en el debate público nacional. Por supuesto, se ha hecho de la manera con que se acostumbra a tratar en nuestro país los temas difíciles, esto es, de una manera elíptica o indirecta.

En este caso, se ha hablado de la necesidad de tener toda la información sobre la mesa y realizar estudios, no de adoptar alguna decisión al respecto. Esta, dicen los declarantes, debería ser adoptada por otros, en un tiempo y lugar indeterminados, como si el tema estuviera referido a la teoría del conocimiento y no a la crisis energética que enfrenta Chile.

Es evidente que un riesgo país altamente significativo como es el energético ha estado entregado a determinaciones de mercado antes que a políticas públicas y responsabilidades de Estado. Y mientras la tendencia mundial en la materia es que los Estados se involucren crecientemente en la gestión y planificación energética, en Chile se ha mantenido la “ortodoxia” de que es un problema entre privados.

Las malas decisiones en materias como ésta – lo mismo podría argumentarse para áreas como la ambiental o los recursos hídricos- no las pagan los propietarios privados de esos bienes, sino que todo el país. Y las soluciones involucran esfuerzos y costos a una escala social que obliga a los gobiernos a tomar cartas en el asunto.

En materia de energía la situación mundial es que el Estado vuelve al tema, por lo que se le exige una capacidad rectora en la materia. Todos los diagnósticos indican que las principales energías fósiles, estos es, petróleo, carbón y gas natural, van en declive de reservas y producción, tienen un alto impacto en el calentamiento global y una enorme volatilidad de precios que impacta negativamente en la economía.

Por su parte, la hidrolectricidad es una energía limpia, pero depende de un factor que no está en el mercado, como lo es el clima, y tiene también fuertes impactos ambientales, al menos en la fase de creación de grandes centrales, por lo que tiene un alto costo.

La producción energética basada en la biomasa no tiene niveles de escala significativos para generar un cambio en la matriz energética mundial, como tampoco lo tienen las energías renovables no convencionales como geotermia, eólica u otras.

Por último, la energía nuclear no genera efecto invernadero, pero tiene riesgos críticos en materia de radioactividad.

La selección de una opción – o combinación de opciones- no la resuelve el mercado. Por lo tanto, lo que se requiere de quienes lideran y ejercen vocería sobre este tema, son posiciones más claras y transparentes. Especialmente si se considera que la energía ya es un asunto de Estado y no de mercado, y que asociado a las políticas públicas de producción de energía está su transporte y distribución a los grandes centros de consumo. Que no son ciudades sino actividades económicas de producción industrial.

Los derechos humanos en el Tibet

Llama la atención la extrema ambigüedad del gobierno chileno en torno a las violaciones de los derechos humanos en el Tibet. Después de claras presiones de algunos miembros de su propia coalición, molestos con su mutismo, el Gobierno emitió un breve comunicado en el que manifiesta que espera se respeten los derechos humanos, y la integridad territorial de China.

El problema es que, de acuerdo a antecedentes disponibles en medios internacionales, porque el gobierno Chino es hermético en materia de información, ya van 79 muertos, más de 1200 detenidos y más de un centenar de desaparecidos.

La postura chilena, casi idéntica a la brasileña, curiosamente, se enfoca a un punto muy importante para el gobierno chino, cual es generar apoyos explícitos sobre la integridad territorial de China, que estaría amenazada por “los intentos subversivos y secesionistas del Dalai Lama y su camarilla”.

En realidad el asunto es otro. El gobierno Chino comete infracciones graves en materia de derechos humanos, y en el Tibet está aplicando una política sin espacio a la autodeterminación de los pueblos ni a la disidencia política. La anexión del Tíbet y las políticas de asimilación, y la represión de formas de expresión política y cultural, son acciones que violan todos los acuerdos y tratados internacionales vigentes sobre protección de los derechos humanos. De ahí que resulta inexplicable e injustificable que la defensa de los derechos humanos se iguale con una apelación a la integridad territorial.

China ha sido siempre persistente y nada ideológica ni doctrinara para sostener sus intereses. Así lo demostró en Chile en 1973 al reconocer de inmediato a la dictadura militar. Hoy realiza un fuerte lobby económico y político para proteger sus intereses.

En todo caso, la presión sobre China es mucha, especialmente de Francia. Más de alguien en Europa ha insinuado que detrás de la postura francesa hay una preocupación de fondo y es que las viejas potencias no están dispuestas a dejar parte importante del destino de la economía mundial en manos de un grupo de gobernantes con tan gran desprecio por las formas democráticas, los derechos humanos y el diálogo.

La agenda económica

Pese a que inicialmente algunas autoridades del gobierno se habían entusiasmado con una rebaja de un punto al IVA, propuesta por la DC, la derecha y algunas entidades gremiales del empresariado, finalmente primó la negativa del ministro de Hacienda. Su argumento central fue que el impacto de una medida de tal naturaleza sería muy leve en la mayoría de la población, argumento ratificado por José de Gregorio, presidente del Banco Central, en una reunión sostenida con representantes de ASEXMA. Políticamente el tema lo clausuró el Ministro Perez Yoma, quien declaró que “cuando llegó al Gobierno (sic) mi idea era haber impulsado una baja del IVA”. Pero cambié de idea porque “ El ministro de Hacienda y la gente del sector económico tiene argumentos bastante poderosos para decir que hay otros instrumentos más eficaces que la rebaja del IVA”. Tal actitud generó críticas en parlamentarios DC, quienes dijeron estar esperando en Valparaíso la visita de Pérez Yoma para pedir plata para el Transantiago.

Pese a la rebaja del precio de los combustibles, que por cierto tuvo reparos de parte de los distribuidores, los problemas en el sector económico persisten. Principalmente por los efectos del precio del dólar en la sustentabilidad de la agricultura de exportación. A fines de la semana pasada, el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, y el director del Servicio de Impuestos Internos, Ricardo Escobar, anunciaron un conjunto de iniciativas pro exportadores a ser presentadas al parlamento, para aliviar la presión que la caída de la divisa ha generado en el sector. Aunque el anuncio fue bien recibido, Rodrigo Echeverría, presidente de la Federación Gremial Nacional de Productores de Frutas de Chile, indicó que lo que requieren “son medidas de fondo” , aunque sin especificar qué. ¿Subsidios tal vez?.

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