19 de abril de 2008

LAS TRIBUS URBANAS EN CHILE, SEGUN D.COOPER

SOBRE EL LIBRO RECIENTE DE DORIS COOPER, IDEOLOGÍA Y TRIBUS URBANAS

Botas militares, ropa negra, cadenas en el cuello, peinados raros, zapatillas de marca. La socióloga Doris Cooper acaba de publicar “Ideología y tribus urbanas” y asegura que los jóvenes que las componen “están forjando la ética del siglo XXI”. Sepa en qué creen, qué música escuchan, por dónde circulan y qué monos pintan los muchachos que caminan por las calles de Chile.

La Nación.cl

Mohicanos, jeans bajo el culo, bototos militares, chaquetas negras. Aros, alfileres de gancho, zapatillas Nike, cadenas, ojos delineados, dreadlocks. Juntos o revueltos llaman la atención en el barrio, en las esquinas, en colegios de reputación, de letra y número y en las plazas desiertas de Chile.

Los emo derivan de los góticos, los dark de los punk, los hiphoperos de los raperos. Pero más allá del look todos están en la misma parada. "Tengo la impresión que los emo y pokemón aún no han constituido una ideología contestataria profunda, pero todos estos grupos presentan la crítica al sistema capitalista que construye un ideal de felicidad que es el consumismo", asegura Doris Cooper, socióloga, quien acaba de publicar el voluminoso libro "Ideología y tribus urbanas", por Lom Ediciones, donde se preocupa de cuatro tribus ya establecidas en la sociedad, como son los góticos, punks, raperos (e hiphoperos) y rastas.

Por cada grupo, la especialista en criminología presenta los orígenes, sus características, entrevista a más de cien jóvenes y pone música al ritmo de las tribus. "Se trata de jóvenes que buscan develar la realidad que no les agrada y que intentan detectar en qué consiste este sistema y qué fallas tiene. Uno de ellas es el de ganar mucho dinero como sinónimo de éxito", dice con su pelo rubio y sus labios rojos desde donde sale un habla mezcla de conceptos académicos, frases hechas y cuneta.

En su casa, rodeada de máscaras y cuadros pintados por ella, Cooper está segura que los jóvenes de estas tribus "están forjando la ética del siglo XXI, donde quizá la única conducta desviada es la apariencia".

MISMO, TE AMO

Antes de comenzar a desglosar el libro de su memoria, Cooper dice que sería bueno que la gente del sistema de educación se preocupe de estos temas "para que no discriminen en el colegio porque las niñas llegan, por ejemplo, con las uñas pintadas", sugiere refiriéndose a los góticos, quienes sienten que este sistema "venera la racionalidad y oculta la emocionalidad. Incluso, el amor hacia sí mismo, por eso los afectos, el odio, el rechazo, la soledad, incluso el reconocimiento de la muerte, son realidades que los seres humanos solemos olvidar en el contexto de un trabajo muy enajenante; ellos las rescatan, haciendo a la vez una crítica", dice Cooper.

Vestidos habitualmente de negro con símbolos que remiten a la Edad Media, como cruces y uñas oscuras, los góticos no se conforman por pandillas ni tienen líderes, son tipos más bien solitarios. El término gótico surge a fines de los ochenta para denominar un movimiento musical del postpunk en Londres.

Cooper, quien viste de negro en el momento de la entrevista, alucinó con los góticos. "Me impresionó mucho la profundidad del trabajo gótico en poética, en la composición de las letras de su música, el arte fotográfico, pictórico; son de una profundidad mayor".

Como ejemplo, la académica expone letras de canciones en su libro. En "El silencio", de la banda Lacrimosa, se lee: "El rechazo cubre al mundo, el odio fluye por los corazones, enfermedad que corre de principio a fin, las nobles líneas del ser humano. ¿Con cuál uniforme se detiene el uniforme?".

"JESUCRISTO ESTÁ EN MI CULO"

Mientras, los punk, más contestatarios, "se enfocan a otras debilidades del sistema, que nuestra ideología oculta, como por ejemplo toda la temática de la corrupción, de la explotación, de las seudodemocracias, los políticos corruptos; finalmente la gran crítica es a la elite del poder, las que actualmente no son nacionales, sino globalizadas".

Los punk surgen en Inglaterra a mediados de los setenta "como oposición a la decadencia de la subcultura rock y hippie", apunta Cooper. Los chicos de bototos y alfileres escuchan a grupos como los Sex Pistols, The Clash, X-Ray Spex, Siouxsie and The Banshees, entre otras bandas.

Críticos al sistema y sus orígenes en "Madre patria", la banda chilena Fiskales Ad-Hok reclama: "Oro robar pueblo saquear colonizar cristianizar a conquistar y... Gracias a la madre patria, gracias a la puta madre". Y en "Odio a los partidos", la banda española La Polla Records dice: "Tío Marx está podrido, tío Mao está cagao, Jesucristo está en mi culo y Buda en mi oreja, Hitler tiene sucesores y nadie los ve. ¡Odio a los partidos, fuego a las banderas!".

A su vez, al estudiar a raperos y hiphoperos, a Cooper le llamó la atención que en estas tribus "no participan las mujeres, donde la crítica a la Iglesia es potente, sin embargo ellos aplican la misma jerarquización de patriarcado. Ahora, como a otras tribus, a ellos les interesa que el sistema no los fagocite, como les pasó a los hippies, para lo cual ellos tienen especial cuidado, por eso simbólicamente los punk usan candados, alfileres de gancho, intentando protegerse del sistema. En el caso de los raperos, se ve mermado, porque los grupos son contratados por grandes sellos discográficos y seleccionan a quienes tienen contenidos musicales más light".

Autodefinidos como piño, familia o clan, de sus llamativos audífonos plateados salen sonidos de bandas como Charquiclán, La Cruz, Oriente Seis, Legua York, Inercia Emergente, Gravedad Cero y Gorila Kid. Y dentro del movimiento están los DJ, expertos en el "scratch", donde sus manos son la extensión del tornamesa, y también están los MC, maestros de ceremonia que le ponen el canto a las composiciones.

Y de ahí salen letras como las de Zaturno y Tapia Rabia, salidas de la prensa, como "Muertes, un joven asesinado por un cigarro. Una mujer se lanza al mar con sus hijos, el Gobierno no da información". Y como sacándole la foto a lo que pasa en política por estos días: "Somos los eternos esclavos dominados por los grupos de poder. Desde chicos nos enseñan cómo ver el mundo, y cómo debe ser calificado. Ciudadano Flores, ¿cuál es tu posición?".

DE JAMAICA A LA CANA

Verde, amarillo y rojo son los colores de esta tribu, y la marihuana o ganja la música de fondo para "potenciar la capacidad creativa de la mente, que la fortifica y la libera. En las interacciones sociales cotidianas se fuma gran cantidad de hierba, la que es considerada como un regalo de Jah Rastafari", escribe Cooper en su libro de más de 500 páginas.

"Ellos me sorprendieron por los valores que defienden en relación a las etnias y grupos indígenas que han sido vulnerados. Es una conciencia colectiva, histórica; incluso, el rasta chileno está identificado con el esclavismo que sufrieron los negros", apunta.

Los rastas nacen en África, luego se arraigan en América, Jamaica, después se expanden por el Caribe y todo el continente hasta nuestros lares. Una banda que se hizo popular en Chile fueron los Gondwana. En la canción "Libertad" cantan: "No puedo olvidar a tanta gente que sufre en cana, víctimas de la necesidad de su lucha por un mejor mañana".

Las tribus, hoy en su mayoría ligadas a Internet, es para Cooper un sitio donde "se van generando verdaderas cápsulas de conciencia colectiva. En internet se puede bajar un tipo de música, chatear con los de tu tribu; o sea, es una red digital, pero a la vez absolutamente concreta".

¿Qué tribus se vienen? La criminóloga lleva más de 20 años estudiando el tema de la delincuencia y dice que hay que ponerle ojo a los maras. "Son pandillas urbanas que existen en Centroamérica y Estados Unidos. Tienen su propia identidad, ya hemos visto casos en Chile como los guarenes y los cara de pelota". Así que no se asuste tanto porque en su barrio haya jóvenes con los pantalones bajo el culo o botas militares o con la cadena del perro en el cuello. LCD

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