11 de abril de 2008

CIA CREA INESTABILIDAD EN ECUADOR

¿Qué pasa con las fuerzas militares en Ecuador?

MAGGY AYALA SAMANIEGO
para EL TIEMPO, QUITO

El presidente Rafael Correa cambió este miércoles a su ministro de Defensa por el que hasta ahora era su secretario privado. Es el cuarto ministro de la cartera en 15 meses de gobierno. Un muy crítico momento atraviesan las relaciones entre el gobierno del mandatario ecuatoriano y sus fuerzas militares, tras el operativo militar colombiano del primero de marzo pasado, que terminó con la muerte del segundo al mando de las Farc, 'Raúl Reyes', y del ecuatoriano Franklin Aisalla, que según los organismos de inteligencia de este país hacía años estaba bajo vigilancia.

Tanto, que a la destitución fulminante la semana pasada del jefe de Inteligencia del Ejército, coronel Mario Pazmiño, se sumó ahora el relevo del cargo del ministro de Defensa, Wellington Sandoval, y la renuncia del Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Héctor Camacho, y del Comandante del Ejército, general Guillermo Vásconez.

A Sandoval lo reemplazará Javier Ponce Cevallos, un reconocido escritor y columnista quiteño identificado con proyectos de desarrollo social, que oficiaba como secretario particular del Presidente y que forma parte de su estrecho círculo de confianza. Ponce es el cuarto ministro de la cartera en 15 meses de gobierno.
Al parecer, la confianza en su cúpula militar la perdió Correa el día en que constató que le fue ocultada información sobre el seguimiento que los organismos de inteligencia del Ejército y Policía realizaban a Aisalla.

El hecho fue la punta del ovillo para develar, según el mandatario, que los cuerpos de inteligencia "estaban infiltrados" por la Agencia de Inteligencia Americana (CIA, por sus siglas en inglés): "Hay casos vergonzosos en que la CIA financia ciertas unidades de inteligencia ecuatorianas", aseguró Correa.

Incluso, según un informe del diario 'El Comercio', de Quito, la CIA entregaba anualmente a la inteligencia del Ejército entre 16 y 18 millones de dólares por "intercambio de información". Datos que, según Correa, luego eran pasados a Colombia.

Las declaraciones del Presidente incomodaron a los altos oficiales, que en la tarde del martes le solicitó audiencia para establecer un "diálogo franco" sobre la relación de E.U. con la organización militar. De allí salió la cascada de renuncias.

"Hemos presentado al Presidente la disponibilidad por el cuestionamiento que se ha hecho a la actitud de las Fuerzas Armadas y eso no lo comparto", dijo el general Vásconez luego de asistir a la posesión de Ponce.

Correa, desde su posesión, había sido especialmente cuidadoso en mantener buenas relaciones con sus fuerzas armadas, al punto de tender lazos estratégicos de cooperación y de entregarles, incluso, la administración del área petrolera (la principal fuente de ingresos del país) y la reconstrucción del sistema vial.

Además, impulsó la homologación y el aumento salarial de los uniformados y no tocó la 'sui generis' infraestructura empresarial y comercial que mantienen las FF.AA., en la que es una de las instituciones más respetadas.

Aunque ningún analista se atreve a hablar de una posible fractura o división dentro de las fuerzas armadas, algunos, bajo condición de anonimato, coinciden en que hay descontento en ciertos sectores por la manera como el Gobierno ha manejado el tema de la guerrilla de las Farc en el país.

De ahí que hayan filtrado algunos de los videos que fueron encontrados en el campamento bombardeado, que acreditan la instalación de campamentos permanentes en suelo ecuatoriano.

Otros analistas prefieren prensar en que la crisis se originó en lo inesperado de la incursión colombiana. Según dijo a EL TIEMPO el experto en temas militares, general retirado Oswaldo Domínguez, "la situación se ha exacerbado por las implicaciones geopolíticas que tiene al haberse recibido un ataque inesperado por parte de Colombia, que jamás estuvo en las hipótesis del Ecuador".

Para Domínguez, "los sistemas de inteligencia se nutren de la información cruzada que tienen diferentes organizaciones de diferentes países. Esto sucede en tiempo de relaciones coordinadas y diáfanas. Pero el momento de confrontación que se vive cambió la óptica de este proceso porque por la crisis los dos países sacaron a la luz informaciones que no fueron debidamente procesadas".

El flamante nuevo ministro de Defensa, por su parte, no ve que el asunto de la CIA sea del todo negativo: "El valor de hablar de la intromisión de la CIA en nuestro país, lejos de provocar rasgamiento de vestiduras, puede ser una oportunidad para continuar ajustando la cooperación internacional a los objetivos nacionales y, particularmente, a robustecer las formas de cooperación entre los países del sur para contar pronto con un sistema regional del Sur", dijo durante su posesión Ponce.

Todavía se especula con la posible renuncia del comandante de la Fuerza Aérea, Jorge Gabela; y la salida del Comandante General de Policía, Bolívar Cisneros, ya quedó desmentida.

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