20 de julio de 2008

UNIVERSIDAD DE LAS AMERICAS: DE LA ACREDITACION CUESTIONADA A LA CRISIS


Por Por Beatriz Michell / La Nación

Estrategias para evitar fuga de estudiantes en la U. de las Américas

Con tal de que el estudiante no se vaya, lo hacen pasar los ramos y le ofrecen homologar asignaturas. No importa mejorar la calidad de la educación, sino retener a los clientes en el mercado de la sala de clases. Una estrategia de marketing que se traduce en negocio redondo para los empresarios… y en una tumba para los sueños estudiantiles.

La cuestionada acreditación revelada la semana pasada por LND no es lo único que empaña la gestión y la credibilidad de la Universidad de Las Américas. Notas adulteradas para que los jóvenes pasen de curso y homologación de ramos son algunas de las tácticas que utiliza esa casa de estudios para enfrentar la alta tasa de deserción que sufre. Según datos de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), entregados directamente por la universidad para su proceso de acreditación, la deserción al año 2005 fue de 66%.

Muchos estudiantes entran convencidos de que la casa de estudios les abrirá las puertas para un próspero futuro profesional, pero una vez dentro se dan cuenta de que la universidad no les entregará las herramientas para cumplir su sueño. "Los alumnos se van porque los niveles de exigencia son mínimos, no por malas notas", asegura un profesor. Sin embargo, las medidas que ha tomado esa casa de estudios del grupo Laureate Internacional Universities, para evitar la deserción no están totalmente enfocadas a mejorar la calidad de la educación que ahí se imparte, sino a hacer el camino más fácil a los estudiantes para que no se vayan. "Lo hacen para seguir sacándole plata a los alumnos", explica una decepcionada maestra de la institución.

Hay profesores que accedieron a hablar con LND porque aseguran "estar cansados de las malas prácticas" y de que "los alumnos paguen un servicio que no es barato y que es de muy mala calidad". Son ellos los que revelan pidiendo la reserva de su identidad-, algunos procedimientos utilizados para convencer a los estudiantes de que no abandonen sus carreras. "Yo evaluaba a los alumnos con una nota, pero los mismos estudiantes que había reprobado después aparecían aprobando los ramos. O sea, en la facultad cambiaban las notas sin permiso de los profesores para que los estudiantes siguieran en la carrera", explica un docente. El mismo testimonio es repetido por otros maestros.

POLLITOS EN FUGA

Otra táctica es homologar ramos. Así, en la malla de pedagogía básica aparecen cuatro asignaturas de lengua castellana, pero, en la práctica, la decana de la Facultad de Educación, Ana María Bruna, las redujo sólo a una, según asegura un alumno. Así, hacen el camino más fácil para sus clientes. "Esto es un negocio y lo saludable es generar plata, por lo que todo funciona con la lógica económica y lo demás no les importa", asegura una profesora que lleva tres años trabajando en la cuestionada casa de estudios.

Una de las razones por las que la CNA negó la acreditación a la universidad fue justamente la alta tasa de deserción de alumnos.

En diciembre del año pasado, la comisión decidió no certificar a la universidad, argumentando que ésta tenía "falencias muy significativas" que lo impedirían. Sin embargo, luego de dos apelaciones, el Consejo Superior de Educación (CSE) le concedió el título el 3 de abril de este año. Dos meses después, Julio Castro, jefe de la División de Educación Superior del Mineduc al momento de la acreditación y encargado de reemplazar a la ministra en el CSE, asumió como asesor educacional de la casa de estudios, mientras Paulina Dittborn, vicepresidenta del CSE hasta la semana pasada, asumirá como rectora de la Universidad de Las Américas el 1 de agosto. Esta situación, sumada a los argumentos de la CNA sobre la gestión institucional y docente de la casa de estudios, pusieron un manto de duda sobre la acreditación.

"Si hay duda habrá que hacer la investigación que corresponda. La única forma de que el sistema se prestigie es que sea impecable. Por lo tanto, si ha habido algún error, eso tiene que corregirse no sólo para este caso, sino que para todos", aseguró la ministra de Educación, Mónica Jiménez.

SESIÓN ESPECIAL

Pero el signo de interrogación ya se instaló. Son los mismos profesores los que dan ejemplos de la mala calidad de la universidad en la que trabajan. "No hay gente de prestigio, de alto nivel. Falta rigurosidad académica para aceptar a los profesores", asegura un docente, quien agrega que todo se define a través de la amistad y los lazos familiares. Por ejemplo, en la Facultad de Educación hay tres profesores con los apellidos Bruna Donoso: Ana María -la decana-, Ricardo y Saturnino. Asimismo, la directora académica de la Facultad de Humanidades y jefa de la carrera de Educación Parvularia, María Luz Cano, tiene a su hija, María Soledad Villate Cano, haciendo clases.

Hay profesores que han pataleado dentro de la universidad, pero les ha ido mal. "Todo se deja hacer y a los profesores que alegan les quitan los cursos o los echan", asegura un docente crítico, pero que mantiene silencio en los pasillos de la universidad para no sufrir la suerte de algunos de sus colegas.

Los docentes tienen su esperanza puesta en el Parlamento. La comisión de Educación de la Cámara de Diputados realizará una sesión especial, el martes 29 de julio, para analizar la situación de la acreditación de la universidad. Además, el presidente de dicha comisión, Manuel Monsalve (PS), anunció que un grupo de diputados presentará un proyecto de ley que evite que miembros de la CNA o del CSE ocupen cargos directivos en universidades. "Es el momento oportuno para investigar", comenta un académico. LND

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